¿Existe la felicidad o solo momentos felices?

¿Existe la felicidad o solo momentos felices?

Muchas veces me he preguntado si soy feliz, creo que a todas o  a casi todas las personas nos lo preguntan con cierta frecuencia, si no solemos pensar directamente que no lo somos. Erróneamente se posee y se transmite generacionalmente el afamado concepto popular que dice:

“La felicidad no existe, solo existen los momentos felices”

Realmente en la sociedad se ha arraigado esta creencia, cuando una persona nos habla de felicidad suele referirse a aquella tarde que pasó junto a sus hijos en el parque, o la increíble cantidad de dinero que ganó en la lotería, o también a los muchos regalos que recibió por su graduación, cumpleaños u otra fecha. Todos estos suelen ser tratados y vistos como casos separados y muy particulares que generan ese momento feliz. Todo a lo que me he referido anteriormente en realidad es alegría, satisfacción, júbilo, en fin, es una emoción, conforman un estado pasajero, muy gratificante sí, pero pasajero. La felicidad es mucho más que todo eso.

La felicidad es un sentimiento de plenitud existencial que alguien experimenta cuando se siente satisfecho consigo mismo, con sus relaciones con los demás y con las realizaciones que ha alcanzado en su vida y que han constituido el sentido de su existencia.

 

Ser feliz es un estado de ánimo, es un sentimiento duradero, existen emociones asociadas a la felicidad, pero ella en sí, además de provocar emociones es un proceso que va in crescendo y que perdura en el tiempo. Se es feliz cuando se reconoce con satisfacción que no dependemos de personas ni efectos materiales. Se puede ser rico y no ser felices, se pueden haber logrado todas las comodidades que siempre se han aspirado para nuestra casa y no ser felices,  se puede estar rodeado de gente todo el día y aún así, no ser felices.

La felicidad no depende de cuánto tengamos, cuánto recibamos ni de quiénes estén con nosotros. Ser feliz depende principalmente del valor que le damos a aquello que tenemos y hemos logrado.

Debemos encarar la vida con una actitud positiva, debemos aprender a OBSERVAR lo que ya hemos conseguido, a las personas que nos acompañan en nuestro paso por este huracán de sorpresas y desavenencias que nos mantienen en constante alerta, que nos pueden guiar al equívoco pensamiento que dicta que la felicidad es solo un momento.

  • Te invito a que hagas un ejercicio muy sencillo, siéntate tranquilamente en el lugar donde te encuentres más a gusto, donde puedas pensar y ordenar tus ideas, y una vez en ese lugar, imagina tu vida, primero sin las personas que actualmente la componen; después sin las personas que, aunque estén lejos, te muestran su cariño de disimiles formas; luego extiende el ejercicio a las cosas que has logrado desde lo profesional, laboral o social, material, o lo que has logrado contigo mismo, en tu modo de vida; por muy pequeños que nos parezcan estos logros, son los nuestros y eso tiene un gran valor.

Pregúntate: ¿Le das suficiente valor a lo que ya tienes?

  • Ahora te invito a realizar un segundo ejercicio, nuevamente con mucha tranquilidad, recupera en tu memoria todo tu día de hoy, desde que despertaste y aún no te levantabas de la cama, hasta el momento en el que estás leyendo estas instrucciones, (si es temprano en la mañana piensa en todo el día de ayer). ¿Cuál fue la primera sensación cuando despertaste?, ¿qué hiciste a continuación?, ¿cuál fue tu desayuno?, ¿a quienes viste, saludaste o con quienes conversaste durante el día?, ¿lograste algo hoy en tu entorno laboral?, ¿cómo te has sentido hoy, por qué?. Realízate todas las preguntas que puedas sobre el trascurrir de tu tiempo como ser vivo hoy, piensa profundamente, tratando de encontrar hasta la más sencilla y simple cosa del día que pueda ser positiva, que te haya podido hacer crecer como persona, como familiar, como amigo, como ser trabajador y responsable, o que simplemente te haya robado una sonrisa.

Pregúntate nuevamente:

¿Le das suficiente valor a lo que ya tienes?

La felicidad depende de nosotros enteramente, no de factores ajenos. Consiste en tener problemas y poder superarlos, en pelearnos con alguien a quien queremos y saber que aún así siempre nos apoyan y apoyarle nosotros también, o si esa persona nos hiere profundamente saber que otros nos extenderán una mano para auxiliarnos; consiste en sabernos valientes aventureros para tratar, querer, aspirar, desear y probar, si no intentamos nunca sabremos si se podía alcanzar.

La felicidad no es más que el arte de reconocer lo positivo en nuestras vidas, sabernos afortunados por lo que hemos logrado por muy pequeño que esto sea, tener el poder y la capacidad de amar y la disposición para aceptar que también somos amados.

LA FELICIDAD DEPENDE EN PRIMER LUGAR DE NOSOTROS MISMOS.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s