¡Mañana me como el mundo!

¡Mañana me como el mundo!

Si la vida fuera como idealizamos, sería todo distinto, para bien o para mal, depende de la perspectiva desde la que se está viendo, el camino que transitamos nos lleva al triunfo o al fracaso, a ser fuertes o muy débiles, a veces por conveniencia; nos lleva a ser reconocidos o a ser desconocidos, depende de las expectativas que me han creado en la vida, es todo culpa de mis padres, dicen muchos, algunos tienen razón,  es un movimiento continuo donde no dejamos de ser el eje central, donde nos acostamos y pensamos ¡mañana me como el mundo!, y al día siguiente volvemos a repetir la letanía ya vivida a la que tanto odio profesamos, algunas veces a gritos, otras, a gritos de nuestro cuerpo. Seguir leyendo “¡Mañana me como el mundo!”

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